Hacer buenas (o malas) migas.
Panza llena, quita pena.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Hacerse la boca agua.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
No eches más leña al fuego.
Lo bien hecho bien parece.
Buena vida si refrenas tu ira.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Tronar como un arpa vieja.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Bien reza, pero mal ofrece.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Llegar al humo de las velas.
Ir de trapillo.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Leerle a uno la cartilla.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Rey determinado no ha menester consejo.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
A jugar y perder, pagar y callar.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Matar dos pájaros de un tiro.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Al ingrato con la punta del zapato.
Volver a inventar la rueda.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El comedido sale jodido.
Emborrachar la perdíz
Intelecto apretado discurre que rabia.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Hablar a calzón "quitao".
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
El que juega con fuego, se quema.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.