La experiencia es la madre de la ciencia.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Quien vale mucho hace mucho.
De desgraciados está el mundo lleno.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
A Dios, nada se le oculta.
Se las sabe por libro
El que guarda siempre encuentra.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
La misa, dígala el cura.
Lo malo sin maestro se aprende.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
A buenos ocios, malos negocios.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Dios castiga, pero no ha palo.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Todo flujo debe tener su reflujo.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
De los escarmentados nacen los avisados.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Bien o mal, casado nos han.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
A palabra necias, oídos sordos.
Las obras, con las sobras.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
No caben dos pies en un zapato.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Emborrachar la perdíz
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La tierra será como sean los hombres.