Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Principio quieren las cosas.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Quien hace, aplace.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Cada uno es artífice de su ventura.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Hay que leerle la cartilla.
La prudencia nunca yerra.
Ruego de Rey, mandato es.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Quien lo hereda no lo hurta.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
No dejar títere con cabeza.
Juez que dudando condena, merece pena.
Las cosas se toman según de quien vengan.