A la virtud, menester hace espaldas.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Es de bien nacido ser agradecido
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
El que rompe, paga.
A confesión de parte relevo de prueba.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
A grandes cautelas, otras mayores.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Dando y tomando, no cabe engaño.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Aquel que guarda siempre tiene.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
El que trae , lleva.
Razón y cuenta, amistad sustenta.