Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Malo es quien es bueno por interés.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Del viejo el consejo.
A Dios, llamaron tú.
El que se brinda se sobra.
Mudarse por mejorarse.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Haz favores y tendrás enemigos.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
La virtud ennoblece.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
En el camino se enderezan las cargas.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Cuidados ajenos, matan al asno.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Quien sabe, sabe.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
A barbas honradas, honras colmadas.
Es mejor cobrar a que te cobren.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.