Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
A candil muerto, todo es prieto.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Moza reidora, o puta o habladora.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Los pensamientos no tienen fronteras
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Año de neblinas, año de harinas.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
El buen vino resucita al peregrino.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
La cascara guarda el palo.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Barco amarrado no gana flete.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
En San Antón, calabazas al sol.
Dar limosna no aligera la bolsa
Son cucarachas del mismo concolo.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Alma sin amor, flor sin olor.
La mierda cuando la puyan hiede.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
El tiempo lo arregla todo
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Casa y potro, que lo haga otro.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.