Los amantes que se pelean, se adoran
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La fe no tiene miedo.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Hablar a calzón "quitao".
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Abriles y condes, los más traidores.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)