Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
La intención es lo que vale.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Inútil como bocina de avión.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
¿Queres dormir al sueño?
Más vale estar solo que mal acompañado.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Quien teme la muerte no goza la vida.
Palabras de santo, uñas de gato.
Año de nieves, año de bienes.
De pena murió un burro en Cartagena.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Hasta los animales se fastidian.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Berzas en enero, saben como carnero.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A más beber, menos comer.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Chocolate que no tiñe, claro está
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El amor no hace hervir la olla