Gallo cantor, acaba en el asador.
A quien mucho tiene, más le viene.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Hebra larga, costurera corta.
Cuanto más saben los hombres peores son
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Todo necio confunde valor y precio.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
La bonanza amenaza borrasca
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
A chico santo, gran vigilia.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
A cazuela chica, cucharadica.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Ni cenamos ni se muere padre.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
En enero, el besugo es caballero.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.