Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
De pico, todos somos ricos.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Mal apaña quien no engaña.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Molino cerrado, contento el asno.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Una van de cal y otra van de arena.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Al potro y al niño, con cariño.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Cinco: por el culo te la hinco.
El gallo donde canta come.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Además de cornudos, apaleados.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Ajo hervido, ajo perdido.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno