A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
De hoy a mañana se cae una casa.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
A quien labora, Dios lo mejora.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Lo que siembras cosechas.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Más corre un galgo que un podenco.
La col hervida dos veces mata.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Cada gorrión tiene su corazón.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Solo ves el árbol y no el bosque.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Cada cual decía del amor que tenía.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Remendar y dar a putas.
El temor modifica tu conducta.
Las acciones revelan las pasiones
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Éramos pocos y parió la abuela.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Loro viejo no aprende a hablar.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Calle mojada, caja cerrada.