No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El corazón engaña a los viejos.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El amor reina sin ley
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Tan rápido como un chisme.
Lentejas, comida de viejas.
Niebla en verano, norte en la mano.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
El que va para viejo va para pendejo.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Casa labrada y viña heredada.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
De buen chaparrón, buen remojón.
El nosotros anula el yo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Amor con casada, solo de pasada.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá