La amistad hace lo que la sangre no hace.
La pereza es la madre de todos los vicios.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
En verano, no hay cocinero malo.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Hombre intranquilo vale por diez.
A gran arroyo, pasar postrero.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A dos días buenos, cientos de duelos.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Haz favores y tendrás enemigos.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Me importa un comino.
El que a los suyos se parece, honra merece.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Bien casada, o bien quedada.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Como vives, juzgas.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Cada pájaro lance su canto.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Manos duchas comen truchas.
Para que quiere cama el que no duerme.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Ser amable es ser invencible.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
De mercader a ladrón, un escalón.