Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Vino y amores, de viejo los mejores.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Del viejo el consejo.
El jorobado no ve su joroba
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Una sola vez no es costumbre.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Tenés cola que te machuquen.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
En el peligro se conoce al amigo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
A los tuyos, con razón o sin ella.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Cantando se van las penas.
Amor con hambre, no dura.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Atender y entender para aprender.
Alabanza propia es vituperio.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.