Ayunar, o comer truchas.
La alegría es gemela
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
El frío conoce al encuero.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
No solo de pan vive el hombre.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Tener un hambre de lobo.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Como es la mujer, así es la casa.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Más fea que una patada en la canilla.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Habló de putas "La Tacones".
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Los pensamientos no tienen fronteras
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
El que de amigos carece es porque no los merece.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.