A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
La puerca tira del tapón
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Tras cada pregón, azote.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El hombre casado, ni frito ni asado.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Deja al menos un huevo en el nido
Una espina en el ojo.
El joven armado y el viejo arrugado.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Cama de novios no la tienen todos.
Es más entrador que una pulga.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
El necio o no se casa o se casa mal.
Amar sin padecer, no puede ser.
A dos palabras tres porradas.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
De noche madrugan los arrieros.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
La distancia hace a las montañas más azules.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Quien te quiere, te aporrea.