Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
A la hija muda, su madre la entiende.
Salir del fuego para caer a las brasas.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Tanto ganado, tanto gastado.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Pan con pan comida de tontos.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
De lengua me como un plato.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Atente al santo y no le reces.
Despacio, que llevo prisa.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.