Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
El que apura su vida, apura su muerte.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
La compañía en la miseria hace a ésta más
La verdad no peca pero incomoda.
Demasiado al Este es el Oeste.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Saber poco obliga a mucho.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Es más fea que una noche oscura.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
El que come y canta algún sentido le falta.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Lo que abunda no daña.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Mujer al volante, peligro constante.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
El más cuerdo, más callado.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
El mejor marido, el que más ha corrido.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
La fe mueve montañas.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Agua podrida, colada y hervida.
El que no agradece, al diablo se parece.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Es como el basurero que quema por debajo.