Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Un canasta usada ya no es bonita.
Nadie da palos de balde.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Hacerse la boca agua.
Sol de invierno caliento poco.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Esto está color de hormiga.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
Para alcanzar, porfiar.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
El buen vino resucita al peregrino.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Donde pone el ojo, pone la bala.
El que apura su vida, apura su muerte.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Demasiado al Este es el Oeste.
La verdad no peca pero incomoda.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Es más fea que una noche oscura.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Saber poco obliga a mucho.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El que come y canta algún sentido le falta.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Lo que abunda no daña.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
A fácil perdón, frecuente ladrón.