Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
No tropieza quien no anda.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Estoy que no me calienta ni el sol.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
A pan ajeno, navaja propia.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
Paga adelantada, paga viciada.
Quien dice lo que no siente, miente.
Lo que no se conoce no se apetece.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Amar y saber, todo no puede ser.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
El ojo del amo hace más que sus manos.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Te casaste, la cagaste.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
También los secretarios echan borrones.
Son cáscaras del mismo palo.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
La razón es de quien la tiene.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.