La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
El follo del santo, no hiede tanto.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
El llanto alivia el quebranto.
Quien mucho duerme, poco vive.
El camino malo, se pasa rápido.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Hazte responsable de tus actos.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Llaga incurable, vida miserable.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Todo necio confunde valor y precio.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
A tal señor, tal honor.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
La mujer en la cocina es una mina.
Burro cargado, busca camino.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Claridad, y no en el caldo.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Las cosas en caliente pegan.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.