Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
A rey muerto, principe coronado.
Gran tocado y chico recado.
Peor que chile y agua lejos.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
No es nada que matan a mi marido.
Buey viejo, no come tronco.
El que con locura nace, con ella yace.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Pan candeal no hay otro tal.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Es más agrio que un limón.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
La muerte todas las cosas iguala.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Sabe más que el tocino rancio.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.