El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
A gran culpa, suave comprensión.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Taberna sin gente, poco vende.
Juez airado, injusto el fallo.
A chico santo, gran vigilia.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
A la bota, darla el beso después del queso.
Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
De oveja negra, borrego blanco.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Al que feo ama, bonita le parece.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Un día menos, una arruga más.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Ignorante y burro, todo es uno.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Ningún humano recuerda, que el culo le huele a mierda.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
A quien vela, todo se le revela.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
El que antes muere, antes lo entierran.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Quien pisa con suavidad va lejos.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Esta de mírame y no me toques.
No acose, que la están peinando.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
En la variedad está el gusto.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Una vez al año, y ésa con daño.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.