Juicios tengas, y los ganes.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Llegar y besar, suerte es singular.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Hacerse el sueco.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Haz el bien y olvídalo.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Cuantos más gatos más ratones.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
El papel que se rompa él.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Al saber lo llaman suerte.
Los duelos con pan son menos.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
El tomate hasta que se remate.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
No lleves leña al monte.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.