Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Quieres taparle el ojo al macho.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Hacienda que otro gano poco duró.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
El que a burros favorece, coces merece.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Hasta el rabo, todo es toro.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
El que nada tiene, nada vale.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Dando dando, palomita volando.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
El dolor es antiguo
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Quien hace preguntas no es tonto.
Bandera vieja, honra capitán.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Si no es Juan, es Pedro.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.