A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Es difícil coger un gato negro en una habitación oscura, sobre todo cuando no está
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Puta me veas y tú que lo seas.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
A cada santo su vela
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Secreto a voces.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Quien no llora, no mama!
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
A bien obrar, bien pagar.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Nunca falta de que reírse.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Quien da el consejo, da el tostón.
A su tiempo se cogen las uvas.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
La mejor palabra es la que no se dice.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Te pido hojas y me traes ramas.
El corazón conoce la amargura del alma.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.