Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
A su tiempo se cogen las uvas.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Al asno lerdo, arriero loco.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
La mejor palabra es la que no se dice.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Te pido hojas y me traes ramas.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Si la manga no es amplia no ondea
El corazón conoce la amargura del alma.
La alegría es el mundo de la libertad
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
La casa no es un barco.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
El que pega primero pega dos veces.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Es más infeliz que una mata de habas.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Donde pan comes migas quedan.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
A ave de paso, cañazo.
Hace más el que quiere que el que puede.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Todo lo prieto no es morcilla.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Unos mueren para que otros hereden.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Botas y gabán encubren mucho mal.