La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Madre es la que cría, no la que pare.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Llave puesta, puerta abierta.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Las novedades son la sal de la vida.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Al que le pique, que se rasque.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Hay gustos que merecen palos.
La gente agradecida es gente bien nacida.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Las ideas están exentas de impuestos.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Voz del pueblo, voz de Dios.
A quien has acallado no le hagas llorar.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Haz bien y no mires a quien.
Suerte, y al toro.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Más envejecen las penas que las canas.
El trabajo es la ley y a todos agita.