No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Tres al saco y el saco en tierra.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Con chatos, poco o ningún trato.
Lo que no nos une, nos mata.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Pan casero, de ese quiero.
Enero mes torrendero.
A largos días, largos trabajos.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
El diablo es puerco.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
De tales devociones, tales costurones.
Agua de Duero, caldo de pollos.
El que paga mal, paga dos veces.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El mono vestido de seda mono se queda
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
No saber una jota.
No hay que buscarle tres pies al gato.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Ir a amarrar el zorro.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Campana de latón, tiene mal son.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
En San Antón, calabazas al sol.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.