Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
La barba no hace al filósofo
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
El buey solo bien se lame.
Las piedras no hablan.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
No todos los que van a la iglesia son santos
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
La glotonería acaba con muchos.
Agua al higo, que ha llovido.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
No le busques ruido al chicharrón.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
A otra puerta, que ésta no se abre.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
El vino es la leche de los viejos.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Cuando tu ibas, yo venia.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Bragueta abierta pájaro muerto.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
A quien dices el secreto das tu libertad.