Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
El que porfía mata venado.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Barba roja, mucho viento porta.
El hambre es el mejor cocinero.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
No hay novia fea ni muerto rico.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Hacer castillos en el aire.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Ser lento en dar es como negar.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Arandino, borracho fino.
El amor hace salir alas
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Buen amigo es el dinero.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
A fullero, fullero y medio.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
A Seguro se lo llevaron preso
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Con promesas no se cubre la mesa.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
A grandes penas, pañuelos gigantes.