De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Quien hace por común, hace por ningún.
Casa de Dios, casa de tos.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Hombre avisado, medio salvado
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Buena es la costumbre en el bien.
No todo el que trae levita es persona principal
Si vienen los patos, viene la nieve.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Porfía mata venado, que no venablo.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Barba roja, mucho viento porta.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
No hay novia fea ni muerto rico.
El que porfía mata venado.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Hacer castillos en el aire.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Arandino, borracho fino.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Ser lento en dar es como negar.