Breve habla el que es prudente.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Los mejores pilotos están en tierra.
A la que te criaste, te quedaste.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Averiguelo, Vargas.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Esto son habas contadas.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
De uvas a peras.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Dar carne al lobo.
A la fortuna, por los cuernos.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Van al mismo mazo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.