La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Reniego de plática que acaban en daca.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
El amor y el reloj locos son.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
La gloria del amante es la persona amada.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Breve habla el que es prudente.
Rey nuevo, ley nueva.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Los mejores pilotos están en tierra.
A la que te criaste, te quedaste.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Esto son habas contadas.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Averiguelo, Vargas.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.