Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
No hay alegría sin aflicción.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Dejar al gato con el pescado.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Peor es mascar lauchas
Si vas a morir, muere llenito.
Quien miente, pronto se arrepiente.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Al perro muerto, échale del huerto.
Hombre anciano, juicio sano.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Las deudas de juego son deudas de honor.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Donde entra beber, sale saber.