Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Pan para hoy, hambre para mañana.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Hay miles de miserias en un solo amor
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Más dañado que agua de florero.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
No hagas mal y no habrás miedo.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El lo que se pierde, se aprende.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
El que espera desespera.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
El agua tiene babosas.
Dos capitanes hunden la nave.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
No des consejo a quien no te lo pide.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El pez grande se come al chico.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Rey determinado no ha menester consejo.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.