Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
De la abundancia viene la vagancia.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Nunca cages mas de lo que comes.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
El que presta, a pedir se atiene.
Limpia tu moco, y no harás poco.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Ponerse la tapa en la cabeza
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Saber poco obliga a mucho.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
la ropa son alas.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Guerra avisada no mata soldado.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Tanto pedo para cagar aguado.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El amor gobierna su reino sin espadas.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Aun el león se defiende de las moscas.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.