Cazador y cazado confían en Dios.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
De la abundancia viene la vagancia.
Nunca cages mas de lo que comes.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Limpia tu moco, y no harás poco.
El que presta, a pedir se atiene.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Ponerse la tapa en la cabeza
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Saber poco obliga a mucho.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
la ropa son alas.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
El derecho de los pobres no es más que llanto
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Guerra avisada no mata soldado.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Tanto pedo para cagar aguado.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.