Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
La barba no hace al filósofo
De la nieve no sale más que agua
Aprende llorando y reirás ganando.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Donde hay leyes, hay trampas.
Para sabio Salomón.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
No son malos tiempos, es malo el hombre
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Piedra que rueda no hace montón.
Quien da para recibir no da nada
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Año hortelano, más paja que grano.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Más ordinario que una monja en guayos.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Todas las cosas pasan como el viento.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.