Al cabo de la jornada, no tener nada.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Vale más muerto que vivo.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Lo que no se empieza no se acaba.
Más enseñan las manos que los labios.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
No todos los que mean en pared son hombres.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Ramal y bozal, para el animal.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
A burra nueva, cincha amarilla.
Esta bien; pero podría estar mejor.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
En Octubre echa pan y cubre.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Mal camino no va a buen lugar.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Donde hubo pan migajas quedan.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Amor de niña, agua en cestillla.
Cada pájaro lance su canto.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Haz barato y venderás por cuatro.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.