No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
La vecindad es fuente de amistad.
Mientras más aprendo menos sé.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
A caballo grande, grandes espuelas.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Ponte al sol y harás sombra.
Una abeja no hace colmena.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
El ruin buey, holgando se descuerna.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Tripas llevan piernas.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Pan y vino y carne, a secas.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Según es el pájaro así es el nido.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
De dientes pa'fuera.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Los negocios no tienen ocio.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
A la hija muda, su madre la entiende.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.