Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Para el postrero no hay cuchara.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Para los desgraciados se hizo la horca.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
La lima, lima a la lima.
Salud perdida, salud gemida.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Eres más puta que las gallinas.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Pan no mío, me quita el hastío.
En enero no te separes del brasero.
Al buen callar, llaman Santo.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Maestro, El se puede comer la regla.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
El que no ama, no se desilusiona.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El que con cojos anda se llama bastón.
De una espina, nace una rosa.