El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Gota a gota, la mar se agota.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Cielo a corderos, agua a calderos.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
No hay viento favorable para quien no tiene puerto.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Puerta de villa, puerta de vida.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Según el sapo es la pedrada.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Amante atrevido, de la amada más querido.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
No hay que juzgar un libro por su tapa.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
La esperanza alegra el alma.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
La muerte todas las medidas vierte.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El Rey reina, más no gobierna.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Harta el pan casero, y no el del panadero.