El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Las dilaciones son peligrosas.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Malo vendrá que bueno me hará.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Me dejó como la guayabera.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que manda, no va.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Lo de balde es caro.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
La muerte en la patria es agradable.
Puerco que no grita cuchillo con el.
En largos caminos se conocen los amigos.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Días de mucho vísperas de ayuno.
La carrera de tonto se estudia pronto.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Más vale media mierda que mierda entera.