La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Caridad con trompeta, no me peta.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Olla reposada, no la come toda barba.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
La caridad empieza por casa.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Hierba segada, buen sol espera.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
A falta de manos, buenos son los pies.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Cruz y raya, para que me vaya.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Amigos y libros: pocos y buenos.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El último que se pierde es la esperanza.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Alegría, belleza cría.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.