Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Di mentira, y sacarás verdad.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Junio brillante, año abundante.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Nada creas, sino lo que veas.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Quien tiene dineros, compra panderos.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Por la peana se adora al santo.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Ahora al bueno le llaman tonto.
El vino es la ganzúa de la verdad.