El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Hacer de un camino, dos mandados.
Más perdido que un moco en una oreja.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Quitada la causa se quita el pecado.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Cada cual mire por su cuchar.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
De todas maneras, aguaderas.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Quien no ama no vive
Ni lava ni presta la batea.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
La muerte hace reflexionar.
La verguenza es último que se piedre.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.