Oír, ver y callar, para en paz estar.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Cuando tu ibas, yo venia.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Callando el necio, se hace discreto.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
La burla, para quien le gusta.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Idos y muertos es lo mesmo.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Mira la peseta y tira el duro.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Donde hay carne, hay hermosura.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
No te duermas entre las pajas.
Mejor precavido, que arrepentido.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Hoy no se fía, mañana sí.
Jugar y perder bien puede suceder.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.