Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Antes de hablar, pensar.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Hijos casados, trabajo doble.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
En camino largo, corto el paso.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Abrojos, abren ojos.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
El vino y la verdad, sin aguar.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Cada gallina a su gallinero.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Escarba la graja, mal para su casa.
Juntos pero no revueltos.
Buenas cartas a veces pierden.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
La que no baile, de la boda se marche.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Muerto, ¿quieres misa?.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
¿Fiado?. Mal recado.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Cuando la mula ríe, el asno llora.