Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
La muerte es puerta de la vida.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
La esperanza es la última en morir.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Cada uno muere de su vicio.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
A lo hecho, pecho.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Los casados, casa quieren.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Entre bueyes no hay cornadas.
Jugar a dos barajas.
Cuando borrachos hay, madre falta.
La vida no es senda de rosas.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
De día no veo y de noche me espulgo.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Jugar a las cartas vistas.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Cosa muy querida, presto perdida.
La obra alaba el maestro.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
El mejor suegro, vestido de negro.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Nadie se muere dos veces.
Casa de muchos, casa de sucios.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.