Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Consejo tardío, consejo baldío.
Al desdén con el desdén.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
De tal palo tal astilla.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
De joven maromero y de viejo payaso.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Dios los cría y el diablo los junta.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
El que tonto nace, tonto muere.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Amor con amor se paga.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
La ignorancia es abuela del saber.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Casa en canto, y viña en pago.