El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Obra acabada venta aguarda.
Carne en calceta, para quien la meta.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
No hay más chinche que la manta llena.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Amor, con amor se cura.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
El vino, de la verdad es amigo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Quien la haga que la pague.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
No hables por boca ajena.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Nacer de pie.
La conciencia vale por cien testigos.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
En casa del herrero, martillo de palo.
Hay que cortar por lo sano.