En Mayo lodo, espigas en Agosto.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Dar y tejer es buen saber.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
El que tiene es el que pierde.
A catarro gallego, tajada de vino.
Mañana será otro día.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
La flor de enero, no llega al frutero.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Donde dije digo, digo Diego.
Casa mal avenida, presto es vendida.
El que no te ama, burlando te difama.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Por mucho pan nunca es mal año.
A mi, mis timbres.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Gallo fino no extraña gallinero.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Irse a chitos.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Emprestaste, perdiste al amigo.
El hijo sabe que conoce a su padre.